Sindrome
Down
El Síndrome Down ¿no se ve afectado
también por condiciones anormales fisiológicas a las que mucho ayudarían una nutrición
y dinámica física adecuadas, y no sólo aceptarlo como un mal irreversible o intocable?
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Su característica genética
conlleva básicamente una disfunción importante de las funciones hepáticas y renales,
responsables de la formación de las estructuras orgánicas viscerales y de la fluidez
del Sistema Linfático, respectivamente.
Evitar cualquier tipo
de ingestión de alimentos grasos, ayudaría a disminuir las dificultades de respiración
nasal, dando más posibilidad de intervención al cerebro, eficacia a las glándulas
endocrinas y alivio de afecciones cardíacas.
Ayudar al Hígado y a los
Riñones se hace esencial.
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Quizás sea esta alteración anatómico-fisiológica
una de las más significativas para plasmar la relevancia de la Reflexología del
Rostro, del Iris y del Pie, de cara a mostrar los factores viscerales más comprometidos
en ella, para poder suavizar sus efectos a lo largo de la vida de la persona con
la trisomía 21.
Estamos acostumbrados a oír que "el
mongolismo está causado por la presencia de un cromosoma suplementario a nivel
del par 21". Y esto nos deja perplejos ante el sentimiento de impotencia
de poder actuar hacia algo que parece irreversible. Irreversible sí en cuanto
a cambiar las bases estructurales orgánicas sobre las que aparece, pero no en
cuanto a la evolución diferente que podemos darle si sabemos comprender la condición
anatómica y fisiológica que opera en el interior de su organismo, tanto en lo
visceral (órganos del cuerpo) como en lo cerebral.
Esa condición orgánica será siempre algo diferente de uno
a otro individuo, tanto en lo pulmonar como en lo gástrico, etc., pero
conociéndola podemos actuar más positivamente en sus personas.
Es característico del síndrome de Down el que el coeficiente intelectual vaya
distanciándose muy progresivamente de los índices de la normalidad a medida que
el individuo crece, y más especialmente a partir de la edad de inicio del desarrollo
genital, y ello es debido a la transcendencia que en lo cerebral tienen las funciones
orgánicas de las vísceras del cuerpo y las posibilidades de su metabolismo nutricional.
No nos baste saber que en el momento de la concepción que dará lugar a un organismo
down, "ese" esperma o "ese" óvulo que intervinieron en la
concepción eran portadores de esa trisomía, cuando también había otros que no
lo eran.
Condiciones específicas
circunstanciales de los progenitores intervinieron en esos factores genéticos,
que unido a los hábitos y fisiología propia del embarazo, pudieron o no acentuarlas.
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El Hígado es la pieza orgánica fundamental
para dar la correcta estructuración a todo el entramado celular de los diferentes
órganos y sistemas del cuerpo, y la presencia de una trisomía muestra que
hubo algún tipo importante de alteración en aquel órgano y sus elementos viscerales
asociados: la vesícula biliar y el duodeno. Lugares éstos donde siempre he encontrado
importante disfunción en los progenitores de los síndrome down que he podido investigar;
algunos por causas estructurales viscerales y otros por influencia de incorrecciones
nutricionales.
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Vivimos en un mundo material del que aún no hemos sabido captar
su sentido. Se vive la materialidad por la materialidad, y no por la utilidad
que ésta tiene a los fines de la Vida, de infinito más valor que lo que de ella
perciben nuestros entendimientos.
La materia, que en el caso que nos ocupa la referiremos a nuestro Cuerpo, tiene
como meta el mostrarnos los principios y leyes que rigen en el plano Mental, de
sutileza tal que escapa a nuestra comprensión, pero verdadero factor director
de todos los procesos vitales. Plano Mental integrado por lo que llamamos consciente,
subconsciente, pensamientos, sentimientos, etc., etc., que estructuran un Universo
tan complejo como el material.
En otro Tema o documento sobre Fisiología, dentro del apartado Linfa y
Sangre, expresaré cómo a través de la Linfa podemos conocer cómo es la circulación
de la energía de racionalización, de la cual los riñones son su filtro esencial,
como factor último del sistema linfático, aunque tradicionalmente no se le tenga
como tal. Órgano cuya condición podemos apreciar en la estructura específica de
los ojos.
En el síndrome down, los
ojos expresan un claro bloqueo de la energía linfática, que tanto afecta
a los órganos de racionalización, por lo que su personalidad se vuelca exclusivamente
a dar vida a un mundo emocional, en el cual el contacto con los demás y la atención
de éstos hacia su persona se presenta como esencial.
Un poco brutamente, por falta de sutileza en el control
de sus ademanes, tratan de hacernos llegar sus necesidades de cariño, encontrando
en nuestra torpe racionalización de su verdadera situación, un pudor absurdo e
ininteligible que tiende a marginarlos y apartarlos. Sus mentes son más sensibles
de lo que percibimos, pero al disponer insuficientemente de las posibilidades
de uso de su corteza cerebral, principalmente por la desconexión que provoca la
casi constante respiración bucal, la fonética de la que disponen no les aporta
los elementos necesarios para el normal artificio del lenguaje.
En esa dificultad de uso de los valores
de racionalización, mucho influye la densidad linfática de su organismo,
bien visible en los iris de sus ojos y que es causa de la planicie de su zona
occipital craneal y de otros embotamientos corporales por parte de lípidos,
que llegan a afectar también a sus estructuras cerebrales.
Esforcémosnos en posibilitarles mayor amplitud de uso de su cerebro, pues sus
mentes están ahí, condicionadas por la situación específica que los elementos
a través de los cuales se expresan le han provocado, con base en bloqueos orgánicos
e insuficiente desarrollo de estructuras y sistemas, que quedaron en fases de
marcado signo embrionario.
Al conocer los factores orgánicos específicos que están
más comprometidos en la problemática down, la Reflexoterapia del Pie resulta una
gran aliada, no para quitar la condición estructural del síndrome, pero sí para
derivar hacia otros derroteros sus consecuencias, ayudada, eso sí y fundamental,
con la nutrición más oportuna que demande la condición digestiva y metabólica
específica de cada sujeto afectado, que aunque contenga algunos aspectos de fácil
globalización, no son todos.
Los propios estudios que
se han venido haciendo para buscar elementos de diagnóstico de este síndrome,
han dado con zonas del pie de mucho valor significativo con el arraigo visceral
que éstas tienen.
Vemos en estas figuras cómo los signos
sobre los que se investiga (pie de la izquierda) vienen a relacionarse con puntos
claves del sistema linfático, así como del sistema respiratorio (de suma transcendencia
sobre el metabolismo linfático) y del corazón.
Pero en el Masaje del pie no debemos centrarnos tanto en esa circulación linfática,
como sí en los órganos que, con su deficiencia funcional, dan lugar a la condición
de densidad de la misma, que son los riñones, hígado y pulmones. Zona refleja
de estas vísceras situada en la mitad anterior de la planta del pie, tal como
muestra la figura de abajo, referida aquí sólo al pie derecho, pero a tratar en
ambos.
Deberemos actuar sobre ellas con energía,
pues no se trata de relajar ni de drenar, sino de estimular su vitalidad e intervención
en todo el cuerpo.
Es frecuente el hecho de que después de
un embarazo en el cual ha habido que guardar cama para evitar el aborto, aparezcan
criaturas con importantes problemas orgánicos, en los que el síndrome down puede
ser uno de ellos. Y lo mismo tras retrasos importantes de la primera respiración
de la criatura al nacer, aunque ésta en estos casos suele ya deberse a la condición
anómala con la que llega al nacimiento.
El poco desarrollo de las estructuras pulmonares de estas criaturas puede estar
ya suficientemente justificado con esa falta de dinámica física de la madre durante
el tiempo de la gestación de su organismo. Deficiencia estructural que traerá
como consecuencia una disminución en las posibilidades de intervención de las
estructuras de racionalización, palpables en sus dificultades de escolarización,
lo cual agravará la inactividad muscular, pues los músculos deberían
haber intervenido en los mecanismos de movilización de los vasos linfáticos.
Todo lo que no sea afrontar
los acontecimientos de la vida desde una posición de "naturalidad",
es decir, desde la condición natural de ser de la persona, sin artificialismos,
estimulantes o, por el contrario, bloqueos importantes de las necesidades básicas
habituales, traerá como consecuencia circunstancias que conllevarán posteriormente
una carga importante de sufrimiento.
De cara a las criaturas ya nacidas con esta
problemática, es pues de suma importancia, procurarles todos los estímulos de
dinámica posible que les vayan creando posibilidades de intervención y coordinación
de todos sus miembros, generadores de la sustancia blanca cerebral de la que tanto
carecen. Coordinaciones de brazos, coordinaciones de piernas, y coordinaciones
entre brazos y piernas. Esto les será más eficaz que la mera pretensión de introducirles
conocimientos o conductas, pues sin esa sustancia blanca (neuronas de interrelación
de las diferentes áreas y hemisferios cerebrales), las informaciones que
pretendamos transmitirles carecerán de sentido en sus personas.
Y si a esto le añadimos el que puedan y respiren por las fosas nasales, estaremos
dándoles las posibilidades de que su corteza cerebral, bloqueada por la tendencia
a la respiración bucal y por las densidades linfáticas, pueda ir interviniendo
en sus procesos mentales, en lugar de sólo factores instintivos emanados de estructuras
cerebrales más internas.
La natación, fácil para ellos, puede ser su deporte ideal, cuidando de que ejerciten
esas coordinaciones apuntadas y el que expulsen el aire por la nariz, si bien
esta dinámica en sí de coordinación ya ofrece importante
atractivo hacia sus cerebros y sus organismos.
De la diversidad de temas que pueden tocarse
en la Dietética, relativa al Síndrome Down, caben resaltar dos elementos,
que son los de mayor facilidad de uso y de más distorsión en su
repercusión fisiológica de la afección down. Me refiero a
los quesos y a las frituras, aunque la clave de lo negativo que
hay en ello es la grasa en general, solo que en esos dos "alimentos"
se presenta de modo más negativo.
Efectivamente, los quesos (de todo tipo, incluso los blandos y a modo de casi
yoghurt que se venden para la nutrición infantil) son los elementos más nocivos
para las densidades linfáticas, y especialmente a las que afectan y adquiere el
síndrome down. Mientras más secos los quesos, estos serán aún
más nocivos.
E igualmente las frituras o todo alimento que pasa por la sartén (metamos aquí
también los sofritos y, en general, todo lo que se prepara sobre una base de aceite
calentado, aunque sea lo simplemente a la plancha).
No exagero con lo anterior,
ya que la exageración proviene de lo propio de la alteración orgánica que estamos
tratando y, o tratamos el asunto seriamente, comprometiéndonos a los cambios importantes,
o mejor que reconozcamos nuestra incapacidad de implicarnos en la correspondencia
de los conocimientos que aporto en este trabajo.
Al haber hablado al principio de este Tema
(en Generalidades) sobre la importancia de no suministrar alimentos grasos a la
persona down, doy por supuesto que todos entendemos que la chacina, las carnes
grasas y el tocino estarán proscritos para estos casos, y es por eso que
me he centrado aquí en los quesos y frituras, de cuya atención nos "despistamos"
con facilidad por aquello de lo que solucionan en el qué comer de a diario, especialmente
por las noches, y sobre los que pocos se atreven a hablar de su negatividad, y
más aún cuando el queso está considerado en los criterios
del Naturismo tradicional como algo de gran valor (uno de los más grandes
errores del Naturismo, entre otros, y que muchos problemas serios orgánicos
viene ocasionando).
Y hay otro elemento importante, la Sal, que además de mermar el estímulo de las
funciones respiratorias, hepáticas y renales, introducen aún más al individuo
en lo emocional (la polaridad contraria de lo racional). No es que hayamos de
suprimirla en la preparación de platos de comida, pues todo lo que haya de hervir
debe llevarla para que el estomago no se niegue a digerirlo. Pero estará de más
en los alimentos aislados que la llevan como condimento especial, como golosinas,
aceitunas, patatas fritas ("fritas" además), anchoas, maíz tostado,
pipas de girasol o de calabaza tostadas, etc.
Mucho cuidado con los pasteles, que no por "dulces" dejan de contener
importante cantidad de grasa (especialmente los de hojaldre) y de sal.
Comidas a base sólo de abundante fruta variada, que pudiera a veces prepararse
a modo de batidos o macedonias, con algún yoghurt mezclado o batida con leche,
debiera ser la clave de la nutrición down. Complementada con otra comida al día
a base de alguna legumbre o cereal o fécula, con verduras variadas.
No pensar que precisan de dietas proteicas, pues no es ese su caso; así
no justificaréis la tradicional pretensión de darles lo que puede
afectar considerablemente a sus ineficaces riñones por otra vía.
Como estímulo digestivo y metabólico, vienen aquí estupendamente las infusiones
de Boldo o de Manzanilla, que estimulan las funciones hepáticas y renales,
tomadas a final de las comidas y al irse a acostar en las noches.
Una cuestión de transcendente importancia,
que tiene mucho que ver con los procesos metabólicos, es estar muy pendientes
de que la persona down orine con frecuencia, pues es ésta la vía
fundamental de evacuación de las densidades linfáticas.
Visión miope es la característica fundamental
del síndrome, aunque también puede aparecer, no de forma estable, estrabismo.
Miopía que significa, en lo estructural corpóreo, deficiente desarrollo de la
mecánica de "apoyo" de brazos, ejercitada a favor del "asirse",
típico del no gateo, de los corralitos, y de excesiva mano tutora, que han impedido
la intervención de la musculatura externa de los brazos y de la espalda, y con
ella de los músculos externos del ojo.
En lo mental significa tendencia a focalizar, en detrimento de lo panorámico;
es decir, en quedarse en el detalle y no en la estructura de conjunto, que llevará
al sujeto a supeditarse en la memorización, que a veces puede parecernos prodigiosa,
pero que en nada debe asociarse a factores de inteligencia, la cual está en la
capacidad de discernimiento que posibilita la visión global dentro de un amplio
espectro de posibilidades; es decir, en la capacidad de interrelación de factores
diferentes, hacia lo que debe enfocarse toda tarea docente intelectiva.
Del Estrabismo hemos de considerar su significación
en lo cerebral, que no es otra cosa que dificultad de intervención paralela
de los dos hermisferios cerebrales en la actitud que vive el sujeto en el momento
en que aquel surge. No nos quedemos en la mera consideración tradicional
de dificultad de paralelismo mecánico ocular.